La Pieza Faltante

17 septiembre 2009

GQ rosas

No sé cuantas horas pasaron desde que decidí irme a dormir, tras mil vueltas llegué a la conclusión de que sería una de esas noches largas en que la cama parece un rompecabezas y por más que adoptes cualquier posición no terminas de encajar en ella.
¿Pero que me impedía conciliar el sueño? Aún sin tener una vaga idea sabía que algo faltaba y que mi subconsciente no estaba dispuesto a seguir callándolo. Fue entonces que hice una lista rápida de cosas en mi vida, y todas las cosas importantes estaban en ella; familia, amigos, trabajo, salud, mascotas… y fue ahí cuando caí en cuenta de que era lo que faltaba en mi lista y entendí que la palabra que mi mente quería formar era “relación”. Lo que no logro comprender es el por qué de su necesidad, aún cuando parece que lo tenemos todo siempre hay algo que nos impide disfrutar la plenitud, entonces ¿es realmente necesidad ó sólo nunca estamos conformes con lo que tenemos? Parece que siempre hay una pieza suelta que nos hace ver el panorama completo y acabado, y si ya está terminado, ¿no hay más por ver? Eso me hace pensar que quizá la mente nos ayuda inconformándose por cualquier detalle para que siempre tengamos un motivo por el cual luchar o vivir. A lo largo de nuestras vidas siempre soñamos con tener muchas cosas, algunas ideas se conservan y otras se transforman, pero creo que en mi caso hay una que siempre se ha mantenido constante y aún cuando presumía de haberlo vivido todo, las relaciones raramente se viven de igual manera. Y si hoy me siento agradecido por todo lo que se me ha otorgado ¿Por qué sin un nombre no puedo asumir la felicidad absoluta? No sé si nacemos con el instinto de formar pareja, lo que sí sé es que desde pequeños nos venden la idea tan maravillosamente que la creemos y la seguimos cual fiel doctrina; si no tienes pareja no entras en el arca, solteros de un lado y casados del otro, el príncipe que llega a rescatarte de un antro de mala muerte, después de todo ¿quién no quiere vivir por siempre féliz? Me cuento entre los ingenuos que vamos por la vida en la espera de alguien que por fin llene nuestras expectativas, cumpla nuestros sueños ó, en algunos casos, de rienda suelta al más bajo de nuestros instintos, pero ¿Por qué basar nuestra felicidad en la aparición de un ser que tal vez no exista? Está a punto de amanecer y ya mis ojos se quieren cerrar, no puedo decir que toda esta charla me llevó a alguna conclusión pero al menos espero que estas pocas horas de sueño que me queden me lleven a un lugar donde un ser me saque de lo complicado y me lleve al punto de una buena relación, lo que al menos me hará sonreír y para mi ya es el indicio de que el mañana será mejor.

2 comentarios:

Yörch dijo...

Ok... Esto está pasando de la "pieza faltante" al "post faltante"... Quiero más!

dagch45 dijo...

Me encanto! a mí me gusta mucho escribir también, pero no los tengo publicados jajaja sólo en mi cuaderno.

Un saludo!! :)

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